Cuatro años de macrismo
La demanda para el plan provincial «Mi Casa» I y II fue sorprendente, y revelador de la necesidad que hay entre la población pampeana. «Es consecuencia de los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri, que en ese período no destinó un peso para la construcción de viviendas en La Pampa», enfatizó.
Riboyra dijo que la dependencia a su cargo tiene la tarea «de inscripción, adjudicación y seguimiento» y sostuvo que cuenta con «personal que está muy capacitado para llevar adelante esa tarea». En ese sentido destacó el desempeño de su antecesor, Rogelio Schanton, a quien le agradeció por el estado en que había dejado la administración del área.
Hasta el 31 de diciembre
Informó que «se empezó con las inscripciones el 18 de agosto, y se extendió el plazo hasta el 31 de diciembre» debido al gran interés de la población por anotarse. Explicó que el plan «Mi Casa I» está destinado a localidades con menos de 10 mil habitantes; y «Mi Casa II» para las más grandes, las que superan ese número de habitantes. En el caso de Santa Rosa ya hay 7.333 inscriptos, y donde en una primera etapa se construirán 210 viviendas; mientras que en el caso de Eduardo Castex los anotados son 422 y se harán 40 soluciones habitacionales. En General Pico los inscriptos llegaron a 3.692 y se levantarán 120 viviendas; mientras que en General Acha los postulantes hasta ahora son 843 y se dispondrá de 40 viviendas. En tanto, en Toay la relación es de 949 inscriptos para 40 casas.
Fondos provinciales
Como se ve, queda expresada en esos números la alta demanda habitacional, que en parte se saldará con estos planes asumidos netamente con fondos provinciales.
«Estamos esperando que Nación relance la construcción de viviendas y nos considere en un cupo importante», se esperanzó la funcionaria.
Al principio «hicimos un cálculo que iban a ser alrededor de 12 mil los inscriptos, pero la realidad nos está indicando otra cosa», evaluó.
Respuesta a intimaciones
En cuanto a la regularización de deudas, Erica Riboyra dijo que «se han hecho intimaciones, y lo cierto es que la gente ha respondido en gran medida. En situaciones en donde correspondía procedimos a desadjudicar y entregarle a otro grupo familiar la casa… en este caso se trataba de gente que no respondió a la intimación, porque al parecer no le interesaba demasiado la vivienda, y tampoco ponerse al día», amplió.
La deuda para el final
Agregó que «hubo casos de gente que debía más de 150 cuotas, y lo que se hizo con los que respondieron la intimación es pedirle que paguen la cuota actual, y alguna atrasada, pero a los valores actuales de $1.080. Es decir, todo lo atrasado lo pasamos al final, pero con nuevos valores que se irán actualizando», puntualizó.
Finalmente dijo que «se está armando todo el proceso licitatorio, para empezar a construir las mil viviendas previstas».
«Es necesario que la gente entienda que debe pagar la cuota para que se puedan construir más casas», concluyó.
Fuente: La Arena.