El presidente Donald Trump dijo hoy que Estados Unidos designará como organización terrorista al movimiento de extrema izquierda Antifa (abreviatura de ‘antifascista’), al que el mandatario ya responsabilizó previamente por los disturbios durante las protestas por la muerte de un afroamericano por parte de un policía blanco que lo acababa de detener en la ciudad Minneapolis.
En una serie de mensajes en Twitter, el mandatario felicitó a la Guardia Nacional por “el gran trabajo” que hicieron en Minneapolis, en el norteño estado de Minnesota, donde -dijo- bloquearon rápidamente “a los anarquistas liderados por Antifa, entre otros” durante las protestas por el asesinato de George Floyd, hace una semana.
“¡Debería haberlo hecho el alcalde la primera noche y no habría habido problemas!”, aseguró Trump.”¡La Guardia Nacional hizo un gran trabajo y debería usarse en otros estados antes de que sea demasiado tarde!”, agregó.
En la vispera, Trump ya había señalado a los grupos de extrema izquierda como culpables de los disturbios.
“Es Antifa y la izquierda radical. ¡No culpen a los demás!”, tuiteó el mandatario, que insistió en otra publicación en que los que violan el orden público son “grupos organizados” que no tienen “nada que ver” con Floyd.
Marcha.
Entre las numerosas manifestaciones en todo el país, Jaylen Brown, basquetbolista de los Boston Celtics de la NBA, encabezó una marcha pacífica de protesta en Atlanta en plena ola de caos social por la muerte de George Floyd, el último lunes a manos de la policía de Mineápolis, en Estados Unidos.
“Ser una celebridad, ser jugador de la NBA no me excluye de marchar reclamando pacíficamente contra las injusticias que estamos sufriendo en nuestra comunidad” dijo el basquetbolista de raza negra, en declaraciones recogida por la agencia DPA.
Brown aseguró que viajó 15 horas para llegar desde Boston a las marchas en Atlanta cerca de Marietta, su ciudad natal.
“Estamos creando conciencia sobre algunas de las injusticias que vemos. Como joven, tienes que escuchar nuestra perspectiva. Nuestras voces necesitan ser escuchadas. Tengo 23 años y no tengo todas las respuestas, pero sé cómo se sienten en mi comunidad negra”, expuso en relación al crimen del ciudadano estadounidense que provocó una revuelta social en el país .
Brown, que además es vicepresidente de la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto, marchó con un megáfono mientras sostenía un cartel que decía: “No puedo respirar”, en referencia al reclamo que la víctima le hacía al policía que lo detuvo en las calles de Mineápolis.
Crimen.
Floyd, de origen afroamericano, murió asfixiado después de que el agente blanco Derek Chauvin presionara fuertemente con su rodilla sobre el cuello durante varios minutos con la víctima esposada y reducida en el piso, boca abajo, escena que fue filmada por testigos que estaban en el lugar.
Por su parte, el jugador de la NBA Stephen Jackson, quien era amigo de Floyd, formó parte de otra protesta en Mineápolis, el viernes pasado, junto al pívot de los Timberwolves de Minnesota, el dominicano Karl-Anthony Towns.
Ataques a la prensa.
Al menos una decena de periodistas que informan sobre las protestas contra la violencia policial en Estados Unidos denunciaron que sufrieron ataques y detenciones injustificadas de las fuerzas de seguridad durante su cobertura.
El Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa informó que desde el comienzo de las protestas y los disturbios, registró alrededor de 10 incidentes diferentes contra los cronistas, que incluyen desde asaltos hasta amenazas, en Phoenix, Indianápolis, Atlanta y Mineapolis.
En esa ciudad, donde el lunes pasado la policía mató a George Floy, el hecho que disparó la ola de protestas, el periodista de la CNN Omar Jimenez y su equipo, fueron detenidos cuando trasmitían en vivo y en directo el sábado.
En paralelo, la fotógrafa independiente Linda Tirado perdió la visión de un ojo luego de recibir el impacto de un proyectil de pintura lanzada por la policía.
Por su parte, la periodista de Los Angeles Times, Molly Hennessy-Fiske, denunció que un policía de Minesota disparó a quemarropa una lata de gas lacrimógeno contra ella y contra su equipo mientras cubría una protesta contra una comisaría de la ciudad.
El corresponsal de Nine News Australia Tim Arvier fue detenido y registrado sin que se le dieran motivos mientras cubría la protesta en Mineápolis.
Tanto él como su operador de cámara fueron esposados y retenidos temporalmente por las fuerzas de seguridad.
El periodista de MSNBC, Ali Velshi, recibió el impacto de una bala de goma en la pierna y aseguró que “la policía del Estado, con el apoyo de la Guardia Nacional comenzó a disparar gases lacrimógenos contra una protesta pacífica sin provocación alguna”.
También fue arrestado temporalmente un fotógrafo de la cadena WCCO, una estación local de CBS, tras ser alcanzado con una bala de goma.
El periodista del Minneapolis Star Tribune, Ryan Faircloth, se encontraba en su vehículo cuando el coche recibió el impacto de una bala de goma.
“El cristal estalló frente a mi rostro y mi cuerpo. Tengo sangre en mi cara y en un brazo”, relató el cronista, mientras que el periodista del medio digital Vice, Michael Anthony Adams, y el corresponsal de la agencia oficial de noticias rusa RIA Novosti, Mijaíl Turguiev, también denunció agresiones policiales.
Adams aseguró que un agente de policía lo arrojó al suelo mientras otro le roció con gas pimienta cuando se encontraba inmovilizado.
“Con el desmoronamiento de la paz civil en todo el país, la Policía y los manifestantes perciben a los periodistas como un objetivo”, lamentó Bruce Brown, director ejecutivo del Comité de Reporteros, “y esa es una situación extremadamente aterradora”, informó la agencia Europa Press.
