Desde el lunes pasado, la industria, la última de las actividades productivas que estaba paralizada por la cuarentena, retomó el trabajo, plegándose a las que ya estaban en marcha. «El impacto es fuerte porque haber estado paralizada la actividad industrial durante 60 días no es poca cosa. Hoy, en La Pampa, todas las actividades industriales están en actividad, se les exige la adhesión a los protocolos nacionales que han sido aprobados y a la guía de protocolos propios para las industrias que no se puedan encuadrar dentro de los protocolos nacionales», sostuvo.
«Desde el Ministerio estamos pensando en nuevas estrategias comerciales para mejorar la competitividad de las empresas, pensando en rondas de negocios virtuales para acercarles la demanda, tanto nacional como internacional», afirmó. «En un plazo de no más de 30 días lo vamos a estar anunciando», dijo el ministro en La Parte y el Todo, el programa que se emite por CPEtv y podrá verse esta noche, a partir de las 22.
«Estamos apuntando a una suerte de Mercado Libre industrial de La Pampa. Eso lo anunciará el gobernador (Sergio Ziliotto). Lo estamos trabajando y en un plazo no mayor a 30 días se ofrecerá como una herramienta para estimular la comercialización de la producción industrial pampeana», completó.
El campo y la cosecha.
«Las actividades económicas de la provincia las venimos desarrollando y siguiendo, fundamentalmente, las productivas, las comerciales y de servicios. En cuanto a las productivas, la agropecuaria se trabajó muy bien desde el inicio porque, cuando comienza el problema de la cuarentena estaban en plena cosecha. Hubo una decisión acertada entre el gobernador, el Ministerio y las organizaciones agropecuarias como para protocolizar bien la actividad y que se pudiera llevar adelante la cosecha, que sabemos que se realiza en un período relativamente corto», explicó.
-¿Sobre todo por el ingreso de contratistas a la provincia?
-Más del 60% de la actividad de recolección de la cosecha gruesa implica que vengan equipos o contratistas de la provincia de Buenos Aires, como así también de Córdoba. Esto se protocolizó muy bien, se hizo una trazabilidad de cada equipo que vino a trabajar y ha permitido que hoy prácticamente el 100 por ciento de la cosecha de girasol se ha registrado, que son unas 135 mil hectáreas, con un rendimiento promedio de 1.900 kilos por hectárea. Y también la de maíz y soja, que está realizada en un 70%, sobre un total de 1 millón de hectáreas sembradas. Creemos que estamos por encima de las 600 mil hectáreas, muy cerca del 70 por ciento.
-¿Cómo fueron los rindes?
-En el caso del girasol, 1.900 kilos por hectárea, que está dentro de los promedios, un volumen similar al del año pasado. En cuanto al maíz, entre los 5.500 y 6 mil kilos por hectáreas y la soja estamos alrededor de los 2.900 kilos por hectárea. Así que es un rendimiento que está dentro de los promedios de la zona. El tiempo está acompañando y la recolección se está haciendo de forma adecuada.
-¿La recolección de estas oleaginosas y los cereales está siendo acopiada o se está vendiendo inmediatamente?
-Muchos lo almacenan en bolsones en sus campos y otras partes se están exportando. Seguramente se están esperando mejores precios internacionales que han sido afectados como consecuencia de la baja en las aguas del río Paraná, que ha provocado que los precios en Rosario hayan caído un poco por problemas de logística. Creo que se está esperando eso, pero la liquidación siempre será en función de las inversiones que tendrá que hacer el productor, sobre todo pensando en la próxima cosecha.
-¿Están esperando un mejor precio internacional o que el dólar oficial aumente?
-Es un conjunto de cosas. Por un lado, los precios internacionales que tendrían que mejorar, pero yo creo que se van a mantener. Eso es lo más importante. En cuanto al dólar oficial hay una política clara del gobierno nacional de mantenerlo durante los próximos meses.
-¿Cómo está la ganadería?
-Lo mismo. Se trabaja con protocolos para los transportistas y para los remates feria. Esto ha permitido que la zafra de terneros se haya desarrollado con normalidad, como así también su comercialización. Y en cuanto a la comercialización de ganado para faena, esta actividad se mantuvo con normalidad, así como la faena dentro de los frigoríficos provinciales. Hubo una disminución en cuanto a la exportación porque se cerraron algunos mercados como Europa, Brasil y Estados Unidos. Ahora se está normalizando el de China con valores que son adecuados.
«En La Pampa faltan empresarios»
Desde que comenzó la cuarentena, el gobierno provincial y los intendentes tuvieron que hacer frente a una demanda creciente de ayuda social. En ese contexto, algunos jefes comunales como Gustavo Cein, de La Maruja, y Juan Cruz Barton, de Intendente Alvear, pusieron el eje en las desigualdades que la pandemia dejó al descubierto. Una actividad privada floreciente, ligada a la ganadería en el caso de La Maruja y la explotación agrícola en el caso alvearense, que no generan empleo ni riqueza que pueda redistribuirse en el resto de la población.
Consultado sobre esa mirada de ambos jefes comunales, Moralejo dio su parecer: «Es una evolución que tiene que venir. Tenemos que darle valor agregado a la producción local o regional. Alvear es uno de los pueblos que genera mayor riqueza, pero es una de las localidades donde hay menos emprendimientos privados para dar valor agregado a su producción local. Cada localidad progresa en función de la iniciativa y los impulsos de sus habitantes, para eso es necesario estimular el emprendedurismo y la inversión».
-Se advierte que hay una acumulación de capital que viene de la producción agropecuaria, pero no se invierte ese capital en industrias. Son pocos los casos de productores agropecuarios que se han animado a poner frigoríficos o plantas de procesamiento de los productos.
-Evidentemente, los pampeanos tenemos una cultura muy agraria, muy extractiva. En la medida que los jóvenes se vayan incorporando a las actividades económicas buscarán darle valor agregado a las materias primas que se logren en cada una de las localidades. ¿Estamos produciendo granos? Bueno, ahora tenemos que impulsar criaderos de cerdos, frigoríficos para carne de cerdos, molinos harineros, no solo de trigo sino de maíz.
Tenemos que crear un complejo agroindustrial que hoy es muy incipiente en la provincia. Pero esto va en contra de una cultura muy conservadora que tiene el pampeano, que prefiere invertir en activos que son mucho más seguros y resguardan su capital. El empresario es una persona muy especial porque arriesga invirtiendo, pierde tranquilidad en su vida, desafía a un mercado cada vez más competitivo y genera empleo. No hay mucha gente que quiera asumir estos riegos y compromisos. La política que lleva adelante la provincia es favorecer estos proyectos productivos y lo que siempre digo, en La Pampa no faltan empresas sino empresarios que quieran hacer empresas. Ese es nuestro gran desafío de hoy.