«Cuando asumimos el 10 de diciembre encontramos un Senado de la Nación muy atrasado en términos tecnológicos», aseveró la secretaria Administrativa de la Cámara Alta, la pampeana María Luz Alonso, en la previa de la sesión remota, para la que trabajó de lleno hasta este miércoles.
La funcionaria explicó que la metodología que se utiliza en el Senado es diferente a la que se implementa en la Cámara de Diputados, donde durante las pruebas hubo algunos inconvenientes.
En el caso del Senado, el sistema funciona con número de documento y con el código del Registro de las Personas que valida la identidad. El mecanismo implica alguna demora más respecto de una sesión habitual, pero se garantiza la transparencia del sistema.
Alonso abordó algunos otros temas de la actualidad política. Negó que haya una «grieta» -como dicen los medios dominantes- entre el presidente Alberto Fernández y la vice. «Siempre nos intentaron hacer pelear. En estos 45 días de pandemia han pasado entre 11 y 12 ministros y eso se ha hecho por la buena onda y la fluidez que hay entre el Ejecutivo y el Legislativo. La relación entre ellos es fantástica», aseveró Alonso.
Destacó las designaciones de Fernanda Raverta en ANSES y Andres Larroque en Desarrollo Social: «me pone muy feliz que mis compañeros lleguen a lugares tan importantes, de tanta decisión y tan trascendentales en este momento que vive el país. Es una reconocimiento a la militancia y a años de profesionalismo y entrega que le hemos entregado al país como organización», afirmó la referente de La Cámpora.
Acerca de la situación de Portezuelo del Viento y aquel exabrupto del exgobernador Carlos Verna cuando se le quejó al presidente porque «ahora nos caga un compañero», Alonso dijo: «No me sorprendió, conozco a Carlos (Verna) y se que es pasional. Con respecto a Portezuelo, el gobernador Sergio Ziliotto expresó la postura de La Pampa. Estoy muy tranquila en las manos de la conducción de Sergio (Ziliotto)».
La funcionaria nacional destacó las gestiones de otros dirigentes de su sector, como Luciano di Napoli en Santa Rosa y Saúl Echeveste en Telén: «La municipalización de los colectivos me parece una decisión trascendental» sostuvo y agregó que «lo importante no es la toma de la decisión sino el proceso de llevarla adelante. El objetivo es poder llevar adelante una empresa que brinde un buen servicio».
«Con respecto a Saúl, tengo una relación política y familiar por ser de pueblos vecinos. Así que su gestión la vivo como propia. Somos una generación, que además de estar parados en la misma vereda política, tenemos una gran amistad. Entendemos que en la política se deben construir vínculos humanos. Eso es lo que tenemos, vínculos humanos de respeto, de cariño que hacen que vengamos tirando del mismo carro desde hace muchos años», completó.
Nota: Radio Kermés.