Ese pago será equivalente al promedio mensual los últimos seis meses contados a partir de septiembre de 2019 que cada profesional de la salud registre como prestador de dicha obra social o prepaga.
Además se determinará ese premio de acuerdo al tipo de prestación que realice el profesional que van del 50% al 20% de ese promedio.
Berhongaray explica que “todo reconocimiento adicional y superior que las obras sociales y entidades de medicina prepaga hayan convenido y abonado en forma previa por sobre lo establecido en el presente, será computado hasta su concurrencia como pago a cuenta del presente reconocimiento legal”.
El legislador señaló que en las excepciones al aislamineto se fueron incorporando actividades “sin embargo, ninguna de estas normativas incluye a la atención médica y odontológica programada – sea de carácter preventivo o de seguimiento de enfermedades crónicas, en consultorio privados -, como actividad exceptuada de la medida de aislamiento”.
Esto recièn ocurrió con el decreto del 18 de abril de 2020 que incluyó los servicios de atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas y laboratorios de análisis clínicos y centros de diagnóstico por imagen.
“Esta autorización para funcionar se encuentra sujeta a la implementación y cumplimiento de los protocolos sanitarios que cada jurisdicción
establezca, la organización de turnos y los modos de trabajo y de traslado que garanticen las medidas de distanciamiento e higiene necesarias para disminuir el riesgo de contagio del nuevo Coronavirus”, explica.
Detalló que en el caso de provincia de Buenos Aires, luego de evaluar las solicitudes de excepción presentadas por 92 municipios de los 135 municipios que conforman dicha Jurisdicción provincial -, dispuso exceptuar del ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) en relación a la atención médica en consultorios privados, sólo a 38 municipios.
Behongaray enumera las medidas que tomó el Gobierno nacional para aliviar la situación económica de amplios sectores. “Sin embargo, dichas medidas (con excepción del sistema de financiación a Tasa Cero), no brindan adecuada y completa respuesta al sector de los profesionales de la salud privada, en tanto los sujetos y los beneficios otorgados se encuentran destinados exclusivamente a empresas y trabajadores/as en relación de dependencia”, dice.
Esa es la finalidad del proyecto de Behongaray. “No me cabe duda alguna, que con esta medida complementaria, el beneficiario central resultará el Sistema de Salud en su conjunto (pacientes/prestadores y agentes de la salud) quien debe garantizar las prestaciones de demanda esencial: la salud de la población”, dijo.
El legislador sostuvo que “los distintos profesionales que revisten en la salud privada se encuentran absorbiendo duramente los impactos de esta situación económica, cuando en simultáneo constituyen una parte esencial de la solución proyectada para asistir a quienes se enfermen y para salvar vidas, coadyuvando así con los encomiables esfuerzos que se enderezan desde el sector de la salud pública”.
En el sistema de salud de las distintas provincias, en valores promedio, alrededor del cincuenta y cinco por ciento (55%) de los ciudadanos se atienden en el
subsector privado, mientras que el subsector público recibe al restante cuarenta y cinco por ciento (45%) de los pacientes.
