El ministro de Salud de La Pampa, Mario Kohan, afirmó este martes que “sería imprudente salir alegremente de la cuarentena” en la provincia el próximo lunes y sostuvo que el permiso para que diferentes actividades se normalicen debe ser progresivo, controlado y bajo estrictas medidas sanitarias para prevenir el brote de coronavirus. El funcionario dijo que en las próximas horas el gobernador Sergio Ziliotto convocará al comité de crisis provincial para definir cómo siguen las restricciones a partir del próximo lunes, cuando vence el plazo de la última extensión de la cuarentena.
Kohan confió a El Diario al mediodía que no había escuchado aún las declaraciones del ministro nacional, Ginés García, respecto a la posibilidad de mayor apertura en las provincias del interior con una situación epidemiológica más aliviada. “Uno tiene que tomar como base para las decisiones el contexto epidemiológico. En la medida de que sea favorable, puede tomar decisiones en un sentido u el otro. Y una vez que se decide algo también analizar el comportamiento epidemiológico posterior, para saber si tiene que retrotraer o ajustar las medidas”, respondió la consulta telefónica de El Diario.
-¿Se puede avanzar en la provincia con la cuarentena administrada a partir de la situación particular que tiene?–se le consultó.
-La provincia está señalada como que ha tenido una conducta y una respuesta apropiada en este contexto. Hablando del aplanamiento de la curva, no tenemos curva. Tuvimos cinco casos y, toco madera, no hemos tenido más. Las medidas restrictivas nos dan ese beneficio inicial. Cuando hay muertes, no podemos decir que estamos bien. Estamos menos mal que los demás.
-¿El lunes puede haber alguna flexibilización?
-El gobernador tomará las medidas oportunamente si la situación lo amerita. Podrían decir que somos una de las provincias que primero podría liberar, pero estamos así, sin circulación viral, por las medidas que tomamos. ¿Qué puede ocurrir si levantamos sabiendo que alrededor de La Pampa casi todas las provincias tienen circulación viral?
-¿Su opinión es que el lunes se puede arriesgar cierta apertura o que hay que seguir esperando?
-Es muy difícil tomar las decisiones porque el país no tiene ningún país en el cual reflejarse. Si miramos la curva de contagios no se puede comparar con la de ninguna parte del mundo, ni siquiera de Latinoamérica. No hay espejo dónde mirarse para tomar decisiones. Es muy complejo. Pero también sabemos que la cuarentena no puede ser eterna. Tiene un alto costo social y económico. La oportunidad es muy difícil de elegir. Se presumía que este mes íbamos a tener el pico de infectados y se han equivocado.
Ahora dicen que sería en la primera quincena de mayo. Sería imprudente liberar alegremente la cuarentena ahora, cuando va a venir la oleada de infectados.
Pero es todo especulativo. Es momento de tener serenidad y buscar el mejor camino. La curva es muy plana, se suman 100 o 110 casos por día. Vamos a llegar a los 3 mil. Al principio se duplicaba el número cada tres días, ahora cada trece. Las medidas que tomó el gobierno nacional han sido positivas. Hay críticas, pero es cierto que los insumos, como barbijos médicos y los reactivos, son difíciles de conseguir en el mundo. No se están haciendo todos los test que quisiéramos, pero se hacen en base a un protocolo para sacarle el máximo provecho al número que tenemos. De todos modos, las pruebas de que la curva es plana es que tenemos libres el 50% de las camas de los hospitales.
Necesitamos más elementos para decidir cuándo hacer la apertura. Indefinidamente no se sostiene la cuarentena, de ninguna manera. Los modelos matemáticos serios indican que se puede liberar un 30% de la fuerza productivo, esperar dos semana y si no se disparan los casos, otro 30%, volver a esperar y si se puede, el otro 30%. Quedaría un 10% que son los pacientes de riesgo. Parece lo más razonable después de una cuarentena tan estricta.
-¿Se podría autorizar en La Pampa el próximo lunes a ese primer 30%?
-Podría ser. Es un tema que tenemos que discutir. Pero hay que entender que de todos modos las medidas de cuidado las tenemos que sostener, no se puede interrumpir de ninguna manera. En La Pampa tenemos la particularidad que no hay tanto transporte público, que es algo de lo más riesgoso. Eso estaría casi resuelto.
-¿Cómo se le explica a los habitantes de un pueblo del interior que no tiene infectados que deben seguir en cuarentena?
-Hay localidades que no han tenido casos, probablemente no los vayan a tener o vayan a ser mínimos. Las fuerzas vivas del lugar tendrán que elaborar estrategias. Acá somos todos responsables. Porque podemos escribir un protocolo inteligente o estúpido, pero no tiene sentido si la sociedad no acompaña. Se necesita el aislamiento, esta enfermedad, mal manejada, ha cobrado muchas vidas en el mundo. No tenemos que repetir esas experiencias.
No vamos a escapar de la enfermedad en la medida de que no aparezca una vacuna. No hay que cazar brujas porque cuando termine esta pandemia, si no aparece la vacuna, el 60% de la población mundial tomará contacto con el viurs. Es la forma de que se generen anticuerpos sino logramos la vacuna. Nadie es culpable de enfermarse, hay que tener solidaridad, empatía. Algún día posiblemente usemos el suero de los infectados que se curaron para salvarle la vida a otra persona que antes hizo una caza de brujas de ellos mismos. Si no hay solidaridad social nos va a ir muy mal.
-¿El sistema de salud ya está preparado para atajar la pandemia?
-La Pampa hizo un enorme esfuerzo económico para adquirir material para enfrentar la pandemia. Creció el número de camas de terapia con respiradores y sigue creciendo. Estamos bien preparados. Pero seguimos trabajando con los equipos. Los respiradores se compran si uno tiene dinero. Pero no podemos comprar un médico o una enfermera que sepa. El recurso humano es más finito que el físico. Allí estamos ahora ajustando las tuercas en la medida de lo posible. Soy exigente, nunca estaré conforme, pero vamos por buen camino.
-¿Habrá buenas noticias pronto?
-Esto va para largo. Nosotros somos los inventores de las pandemias. Los líderes del planeta lo transformaron en un lugar de producción y se olvidaron que vivimos en él. Rompieron todas las barreras naturales que nos defendían. Las epidemias existen desde que el hombre es hombre. Con la globalización y la pérdida de la biodiversidad, aparecen este tipo de tragedias. Nos devoramos la biodiversidad y este es el precio que pagamos.