Margarita Lucero Miranda en el programa “Nuestra Gente” por Radio Loventue de Victorica, contó su experiencia al ser diagnosticada con cáncer de mama.
La verdad cuando me toco no dije porqué a mi, me toco y la voy a pelear, hoy me emociona hablar del tema, yo vivo entre hombres y vivo por ellos y para ellos, y en su momento yo pensé en ellos, Hildo y los chicos, les pedí a mis hijos que no lo dejaron solo a su padre, eso me preocupaba mucho.
Siempre me hacia todos los estudios, fui la primera en darme cuenta que algo no estaba bien, cuando tuve la confirmación del cáncer de mama, dije me toco y la voy a pelear, estaba bien, obviamente con mis bajones, porque hasta que no entras en ese circulo no sabés la cantidad de gente y lo mal que se pasa. Tenia unos familiares, los veía mal y pensaba yo voy a estar asi, me va a tocar esto, al otro día decía: nó, voy a salir, tenia mucha contención de la familia y del Dr. Zabala, Dr. Saucedo y Dra. Alvarez que me daban mucha fuerza.
Los primeros 6 meses me llevaron a Santa Rosa y después viajaba sola, iba todos los días, de lunes a viernes, nunca me quedé, yo quería volver a mi casa, los chicos de rayos me decían quédate acá.
Un día la oncóloga me dice cuénteme que hace un día de quimio? ..le digo cuando vuelvo me doy una ducha, me acuesto y cuando me levanto a la tarde voy a trabajar,¿ pero ud. no se da cuenta del estado?
Pero yo no puedo estar encerrada necesito el contacto con la gente le decía…
—Hay etapas, enojo, rechazo, ira, tuviste esos momentos, …no preguntaste porque? o renegaste con Dios?
—No, tuve la bendición de tener un grupo de amigas que los jueves decidieron sacarme a cenar, les pedi que no fuera una obligación y que si tenia ganas de salir lo hacia, en ese momento estaba pelada y usaba un turbante.
A veces quería sacármelo en la farmacia y Hildo me decía: y si aguantas las miradas, no por nada, pero llama la atención.
Hubo un hecho que me maro mucho, viajé a la Virgen del Rosario y me paso algo hermoso, cuando llegue me sentí distinta, me embargó una emoción que nunca había tenido, de ahí pasamos por la casa de Gladys Mota, y allí se podía dejar mensajes pero era muy difícil verla, y en un momento aparece ante la sorpresa de todos, cuando la vi me bloquee mal, estuvo con el grupo dijo unas palabras que no las recuerdo por la emoción, cuando subimos al micro la guía dijo todos la necesitábamos pero seguramente alguien de este grupo necesitaba mas, yo me quede con eso.
Yo iba a agradecer porque estaba en pleno tratamiento, nunca renegué de mi enfermedad.
Tal vez alguna mañana me miraba al espejo y me veía mal, lloraba sola, me probaba un turbante, y al rato decía tengo que seguir, pensaba en mis hijos, mi esposo y mi nieto Martin que recién llegaba a nuestras vidas, yo tenia que seguir luchando…
—Tuviste miedo?
—Si, la primera vez que fui a rayos, recuerdo que hacia frio y me asustaba no saber que me esperaba.
Tenemos que estar bien para hacer frente a esta enfermedad, porque el tratamiento es agresivo, pero es importante el apoyo de la familia, uno tiene que estar muy bien y con plena fe, creas en lo que creas…. La fe para mi es importante….en mi caso Dios y San Expedito, siempre voy desde que tuve esta enfermedad.
Y lo mas importante es siempre hacerse el control para prevenir y poder tratarlo a tiempo antes de que sea tarde.