Lujan es un gran ejemplo para otros jóvenes, que por ahí tienen la incertidumbre de su futuro, con 19 años y una pequeña hija de 8 meses, utilizó la ayuda social que otorga el Gobierno Nacional en el marco de la pandemia, un poco de la ayuda de su madre y compró mercadería para poner sus propio kiosco en calle 405 entre 440 y 438 bis frente al cajero del barrio Federal.
Luja, terminó el secundario y tiene el sueño de ser una buena enfermera, pero mientras tanto la pelea con el Kiosco junto a su hija Gianna.
El negocio lo abrió en la casa de la madre y ya tiene el proyecto de ampliar, invertir todo lo que pueda y seguir creciendo.
Nota: En Boca de Todos.