Marcelo Lucero: “Es la única manera de sacarlos de la calle”

Marcelo Lucero lleva adelante una escuela de fútbol en Villa Parque, “Pequeños gigantes” se llama, porque “adentro de la cancha son pequeños, pero se convierten en gigantes”.

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Son esas lindas historias barriales de por acá nomás. Marcelo Lucero lleva adelante, desde 2018, una escuela de fútbol en Villa Parque. Tiene un nombre peculiar “Pequeños gigantes” porque “adentro de la cancha son pequeños, pero se convierten en gigantes”. Así describió a los niños que asisten en diálogo con Horacio “Roque” Menna por Mitre 100.9.
La escuela barrial comenzó a fines de 2018 alquilando el predio de un amigo de Marcelo Lucero en Villa Parque. “Sabía que había muchos niños y muchos padres que no podían acceder a pagar un club, entonces la idea fue formar la escuelita de fútbol”, explicó. En un principio al predio alquilado llegaron ocho niños, pero con el correr del tiempo se fueron agregando más y el año pasado terminaron con casi 70. “Es un gran orgullo, se siguen sumando nenes por el buen trabajo que estamos haciendo”, destacó.
Pero en un momento la canchita 5 les quedó muy chica por lo que tenían que buscar un espacio nuevo. Los vecinos se pusieron la 10 y consiguieron un nuevo predio en el Fonavi 42, en Hucal y López de Vega, donde antes funcionaba el Che Guevara, y ahora cuentan con una cancha de 11 y dos para los más chicos. Los profesores encargados, además de Marcelo Lucero, están Marito Tomasso y Monito Olguín. Y los pequeños que asisten son desde los 4 años hasta los 18, a quienes luego del entrenamiento les brindan la merienda. “Habíamos empezado hasta 15 años, pero se van sumando más chicos y nos dicen: ‘Profe, ¿puedo venir a entrenar?’. Como le digo a todos, el fuerte mío es ayudar a que los chicos participen, ya sea en un torneo barrial, con otros clubes, pero que participen porque es la única manera de sacarlos de la calle”.
Lucero contó que estuvieron jugando dos años con pecheras donadas por vecinos y diputados, quienes además colaboraron con pelotas. “Este año hicimos una rifa entre los chicos y cada uno vendía una rifa, porque son 70 chicos y con un talonario de 100 no le podíamos dar dos a cada uno; el resto la vendimos los profes. Con eso lograron comprar sus camisetas”, desarrolló y explicó que para conseguir los materiales para los entrenamientos se la rebuscan. “Siempre voy a los negocios de deporte; pago seis tortuguitas y me donan seis, lo mismo con los conos, porque la gente se copa con esto que estoy haciendo”, indicó.
Es una escuela.
Pero el fútbol no es a todo lo que apuntan porque la educación está primero y con la pandemia el trabajo no se cortó, es más se intensificó. “Seguimos trabajando igual con los nenes porque nuestro objetivo no es solo apoyarlo en lo deportivo sino también en la educación. En 2020 seguimos apoyando a los nenes desde la casa con lo que pudimos, como materiales para el colegio porque ellos no cursaban, pero sí o sí tenían que hacer la tarea desde sus casas. Muchos tuvieron dificultades pero primero está la educación, estudiar y después que se vengan a divertir con la pelota”, señaló.
Relación con padres.
El profesor de la escuelita indicó que “los padres de copan” y que los niños durante el horario del entrenamiento están autorizados. “Los padres saben dónde están, tienen un grupo de whatsapp, que no estoy ni yo, y entre ellos se pasan información”, describió.
-¿Cómo se manejan con los padres? Porque muchas veces creen que sus hijos son Maradona o Messi.
-Siempre que arrancamos el año hacemos una reunión con los padres y lo primero que se dice es que, desde el momento en que los chicos están en la cancha, los manejamos nosotros. La puteada no existe en la cancha nuestra, el que lo hace se va suspendido. Las agresiones tampoco existen porque se quedan sin jugar. Queremos que, porque seamos de barrio, seamos aceptados en todos lados por buen comportamiento, disciplina. Si bien hay equipos grandes en Santa Rosa, hay que darle oportunidad a los equipos barriales, yo lo estoy logrando y estaría bueno que lo logren los demás barrios.
El sueño de la Liga Cultural.
“Quiero sacar arriba el club Villa Parque”, subrayó y contó: “El año pasado, cuando cerraron el torneo de la Liga Cultural, fuimos invitados por Elyon y participamos en tres categorías de las cuales salimos en dos campeones y en una subcampeona. Para mí estamos a la altura de jugar de igual a igual con cualquiera”.
El mayor sueño de los profesores es lograr que la escuelita participe de la Liga Cultural y es por ello que este año entregarán todos los papeles necesarios para inscribirse y esperan ser aceptados.
El 17 de febrero se pone en marcha de nuevo la escuelita ya que ahora los chicos están en la colonia de vacaciones. “Quiero que los niños de la Escuela de Fútbol tengan la chance de ir a todos lados y quién sabe si en el día de mañana sale un Messi o un Maradona del barrio”, finalizó.