A una temperatura de 30°C y con el mismo tenor salino del océano, rico en cloruros, sulfatos, sales de sodio y potasio, ese pedacito de mar descubrió propiedades terapéuticas cuando los análisis del médico termalista Natalio Morduchowics mostraron su magnífica graduación mineral.
Enclavado sobre la ruta nacional 188 en el límite con las provincias de Buenos Aires y Córdoba, este pueblo que no llegaba a 1.500 habitantes y estaba dedicado básicamente a la actividad agropecuaria, descubrió su nuevo perfil: destino turístico.
«Un recurso ideal».
El ex intendente Telmo Gandino construyó las primeras piletas y desde entonces Larroudé siguió consolidando su actividad turística. «Ya tenemos reservas para el fin de semana que viene» comenta el intendente José Luis Galloti, mientras el pueblo aguarda que «el gobierno provincial habilite los protocolos para inaugurar la temporada, aunque seguramente será un año muy distinto». Cada diciembre aquí se desarrolla la Fiesta de las Termas pero este año habrá que suspenderla.
Galloti informó que el Complejo Recreativo «ya está perfectamente acondicionado y acabamos de inaugurar una caldera nueva para hidromasajes». Además del Spa, incluye «seis cabañas totalmente equipadas, un sector de cámping arbolado, parrillas, vestuarios, agua caliente y fría, sombrillas, un restaurant que trabaja todo el año» y hasta una «Fuente de los Deseos».
Las termas son «un recurso ideal para el turismo, un motor importante que potencia el comercio y la actividad económica». Además producen bienestar general, mejoran la actividad cardiorrespiratoria, favorecen la circulación periférica, provocan relajación muscular y también aportan resultados estéticos mediante tratamientos de fangoterapia, hidroterapia y masoterapia.
Aguas terapéuticas.
El Spa de Larroudé ofrece baños de inmersión, hidromasaje corporal, sauna, masajes localizados, fangoterapia, cosmiatría, máscara facial, pedicuría. Según la OMS, la terapia termal «muestra efectos favorables en enfermedades crónicas, alivia el dolor y actúa sobre artrosis y artritis crónica, lumbalgias y costalgias, dermatitis escamosas, psoriasis, acné, eczemas y afecciones musculares», entre otras dolencias.
«Hemos visto cómo mejoran los pacientes, nuestras termas tienen efectos espectaculares, especialmente en la piel» asegura Galotti, antes de invitar «a todos los pampeanos» para que visiten el atractivo del pueblo. Y este año tan complicado parece buena oportunidad para hacerle caso: si «la pampa es un viejo mar», Larroudé se guardó un pedacito.
Fuente: La Arena.