La crisis desatada por la pandemia para los locales gastronómicos (entre otros rubros) seguramente apuró la difícil decisión de la familia propietaria.
En un breve contacto telefónico con este medio, Juan Carlos Weiss lamentó el cierre. “Fueron 15 años en ése mismo lugar, 15 años de hacer amigos. Es una pena por ellos, por los empleados pero no tuvimos otra opción.
El alquiler, los sueldos, los gastos fijos eran muy grandes y ya a dos meses de haber tenido que cerrar no nos quedaba otra alternativa. Ojalá algún dia podamos volver a abrir junto con Angela, mi esposa” cerró el diálogo Juan Carlos, ó “Rulo” como todo el mundo lo conocía.
