Aschemacher: “Acá se muere la gente porque no puede ir al Hospital”

Desde Kenia, Africa, Gisse Aschemacher, una joven de tan sólo 26 años que quedó varada en aquel país, luego de haber ido a realizar un voluntariado a un orfanato. Nos contó cómo vive la pandemia, cuál es la realidad de Kenia y qué expectativas tiene en medio de este contexto.

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“África siempre fue mi sueño, pero siempre fue muy complicado por una relación de costos, el pasaje es muy caro, y después por lo que dice la gente, que viajo sola, que viajar a África sola… Estaba viviendo en España, tenía un mes de vacaciones y dije ‘por qué no, es el momento’ y vine y ese mes de vacaciones se transformó en casi dos meses y quien te dice cuánto más”, inició la nota.

El motivo de Kenia fue un voluntariado para trabajar en una ong. Sin embargo, el destino hizo que no pudiera volver a su país de residencia y que tuviera que permanecer junto a la población africana. “Yo decidí venir a Kenia porque quería hacer un voluntariado, con los chicos, conocer cuál es la situación y el día a día de África. Generalmente mis viajes son así, me gusta interiorizarme en la cultura, con la gente; me puse en contacto con una organización española que justo tenían una Ong aca y lo organicé en 8 días al viaje. Es un orfanato donde llegué primeramente, estuve 8/9 días, y después mi idea era recorrer la costa y volver, pero con el coronavirus, el orfanato cerró sus pertas para visitantes y voluntarios para una cuestión que no se contagie nadie. Hay cuidadoras que quedaron adentro, los insumos no están, la salud es muy cara, si se puede evitar, se cierran puertas y se hace lo imposible. Desde ahí ya no pude volver, a España tampoco, asique quedé aquí”, relató.

Actualmente se está hospedando en un “hostel” y es la única huésped, aunque convive con muchos de los empleados del lugar. Si bien, como relata, llegó a África con presupuesto para sólo un mes, siente la necesidad de colaborar con la población local y por ello es que colabora con donaciones con los sectores más empobrecidos. Además relató que dado que Kenia vive en su mayoría del turismo, “hace 15 días que no trabajan, y por ende 15 días que no comen”.

“Si yo me voy dejan de trabajar asique estamos arreglando un precio conveniente para ambos y además no es lo mismo venir con un presupuesto para un mes y ahora no se cuánto me quedo, los empleados empezaron a vivir acá también, y para mi es hermoso porque vivo entre personas de África, el día a día, manejando la incertidumbre. (…) Estoy acá por algo, si no pude volver a España es por algo, tengo que encontrarle la vuelta y lo veo como una oportunidad y la idea es volver porque tengo trabajo, pero está cerrado hoy en día. Me comuniqué con la embajada de Argentina y con la de España y ninguna de las dos me puede dar una solución hoy en día porque no hay, entonces en este momento es quedarme acá y no enroscarme mucho”, manifestó.

Por último, hizo referencia a la realidad africana y señaló que “hay mucha pobreza, falta de recursos” y que “lo que para nosotros es básico como la higiene y quedarse en casa higiene”, allá es mucho más complejo. “Agua no tienen, tienen que buscar a 1 o 2 km de sus casas, si tienen casas. Muchos están en un cuadrado donde duermen, comen, o duermen todos juntos y otros duermen y otros no, y es un alto nivel de contagio. Comprarse un jabón y el alcohol en gel son lujos porque preferís comparte arroz. Y esto es el 70 u 80% de la población”, finalizó.