Análisis económico y político en medio de la pandemia

El licenciado en Ciencias Políticas, Juan Pablo Vieta, habló sobre las medidas tomadas por el gobierno en el ámbito económico y cuestionó que no haya una respuesta certera para determinados sectores, tales como prestadores de servicios, comercializadores de bienes sin empleados a cargo, Monotributistas categoría C y responsables inscriptos.

Compartir la Noticia en tus redes favoritas

“Las implicancias económicas de la cuarentena obligatoria dispuesta por el decreto 297 es algo que aún se desconoce dado que va allegar a límites inusitados a nivel económico y sus consecuencias. Cuarentena que por otra parte era indispensable de cara a evitar y contener la propagación pero sin duda que la contracción de la actividad económica, producto del cese de actividades, va a ser algo que vamos a sufrir de aquí hacia adelante en cuanto al empleo y para el ciudadano de a pie, la inflación que va a venir a consecuencia del salto devaluatorio, producto que una de las consecuencias es la revaluación del dólar y eso en un mercado como el nuestro termina en una devaluación, que termina afectando el salario”, inició Vieta.

Además, señaló que, si bien “el gobierno se movió rápidamente para todo el sector que depende del aparato asistencial del estado, beneficiaros de jubilaciones, pensiones, AUH”, para determinados sectores productivos no han llegado respuestas. “Desde el momento que se decretó la pandemia por ej las jubilaciones y pensiones tuvieron un refuerzo, en las AUH se les puso otra asignación sobre la mesa que en La Pampa vino con plus patagónico, y el ingreso familiar de emergencia de los $10.000 es compatible con la AUH, por lo cual esa misma gente es la misma que recibe el Plan Alimentar que se deposita el 3er viernes de cada mes, que son entre 4 y 6 mil pesos según sea el caso, a los cual hay que sumarle la tarjeta alimentaria provincial, más los beneficios que de manera indirecta el Gobierno Nacional ha puesto sobre la mesa como congelamiento de alquileres, una flexibilidad para pagar la tarjeta de crédito, la posibilidad de que no haya corte de servicios públicos, la reprogramación de las facturas dependiendo del tamaño del usuario. Esa parte está contenida, el problema lo tiene la economía formal, fundamentalmente empleados y creadores de trabajo registrados y que fueron producto del decreto, obligados al cese obligatorio de actividades. Estos están complicados porque tienen compromisos por delante, relacionados con lo impositivo y lo laboral y tienen muy pocas herramientas para cancelarlo porque no es que se les ha puesto el salario en la mesa, para nada tienen el futuro asegurado y hay que ver en la salida de la cuarentena en qué condiciones salen”, expresó y agregó: “En lo nacional gasta más de lo que recauda y eso lo obliga hoy a financiarse a través de endeudamiento y la emisión monetaria que genera inflación. A nivel provincial la situación es distinta porque hay un equilibrio presupuestario que permitirá tomar una serie de medidas, que no se están tomando valla a saber por qué, pero todavía te quedan sectores sin ninguna clase de ayuda. Por ejemplo aquellos prestadores de servicios, comercializadores de bienes sin empleados a cargo, categoría c de monotributos, responsables inscritos no le llegó nada. Por ejemplo kinesiólogos, psicólogos, psicopedagogos, psicomotricistas”.

Para brindar más información, señaló que en cuanto a las tarjetas de crédito, aquellas que “todo lo que vence entre el 1 y el 12, se va a poder pagar todo el 13 de abril sin ningún recargo”. En cuanto a los créditos personales, prendarios y demás, “con las cuotas que vencen entre el 1 de abril y el 30 de septiembre, todo lo que no paguen va a pasar a la cola de la financiación sin que se le cobren intereses punitorios, solo van a cobrar los intereses resarcitorio convenidos en la financiación”.