Alberto Calo, especialista en desarrollo personal: “El conocimiento sumado a la experiencia personal se transforma en sabiduría”

Alberto Calo, especialista en desarrollo personal: “El conocimiento sumado a la experiencia personal se transforma en sabiduría” Luego de su paso por las ciudades de General Pico y Santa Rosa con dos encuentros de reconexión con una gran concurrencia de público, Alberto Calo dialogó con AGENCIA NEWS sobre su labor profesional. Alberto Calo tiene 55 años y es especialista en desarrollo personal, trabaja con personas que transitan momentos difíciles de sus vidas y se considera un gran docente. “Me apasiona enseñar”, aseguró.

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Alberto Calo, especialista en desarrollo personal: “El conocimiento sumado a la experiencia personal se transforma en sabiduría”
Luego de su paso por las ciudades de General Pico y Santa Rosa con dos encuentros de reconexión con una gran concurrencia de público, Alberto Calo dialogó con AGENCIA NEWS sobre su labor profesional.
Alberto Calo tiene 55 años y es especialista en desarrollo personal, trabaja con personas que transitan momentos difíciles de sus vidas y se considera un gran docente. “Me apasiona enseñar”, aseguró.


“Me considero un ser humano que busca aprender y encontrar respuestas. Y para eso me apasiona la experiencia, no solamente el aprendizaje intelectual. Durante muchos años me enfoqué en el desarrollo intelectual a través de la docencia y la universidad, pero entendí que si no experimentamos algunas cosas con el cuerpo no se logra el mismo grado de sabiduría. El conocimiento sumado a la experiencia personal se transforma en una sabiduría”, explicó.

“Con el paso del tiempo me di cuenta que al vivir la experiencia transformaba mi conocimiento, sumaba sabiduría que me daba una amplitud mayor para enfrentar las situaciones, y con el tiempo me di cuenta que me servían para poder ayudar a otras personas”, agregó.
-¿Cómo son estos encuentros de reconexión?
– Tiene que ver con tomar un conocimiento de la sabiduría ancestral de diferentes comunidades, en diferentes lugares del mundo, que trabajaban de diferentes maneras, pero lo que buscaban era que la persona conecte con su alma, con su propia esencia.
“En los encuentros se busca que la persona conecte con ella misma y con todo su entorno. La idea es que se produzca un diálogo de la persona con ella misma, con los otros que participan del evento y con algo mayor, que algunas comunidades le llamaban “el misterio”, quizá hablamos de Dios, otros le dicen espíritu. Pero es esa esencia de vida que va más allá de lo que podemos captar con nuestros sentidos, ese es el propósito”, explicó.

“Los seres humanos somos energía que nos movemos, caminamos, vivimos, somos energía que nos movemos dentro de un campo mayor que también es energía. Por lo cual estamos siendo constantemente atravesados, y es en esa interacción en donde nosotros podemos experimentar”, argumentó.
“Hay veces que buscamos no experimentar determinadas emociones que nos resultan amargas o incómodas o dolorosas, y las bloqueamos. Cuando las bloqueamos lo que estamos haciendo es no dejar que la energía circule. Eso de alguna manera es como encerrarte vos completamente, una parte tuya en un determinado lugar, que por un lado te sentís protegido, porque parecería ser que nada toca esa zona, pero tampoco nada de esa zona sale. Entonces lo que esta estancado de alguna manera se empieza a dañar. Lo que buscamos en esa experiencia es que el flujo de energía remueva un poco todas esas corazas energéticas para que la energía fluya”, continuó explicando sobre el objetivo de sus encuentros.
“Es un gran desafío que la persona viva su propia experiencia sin una interpretación mía.

No tiene una explicación lógica, se tiene que transmitir”, aseguró.
“La gente a veces lo siente con alguna vibración en el cuerpo, con una emoción. Cuando se rompe la coraza, repentinamente se ponen a llorar, porque está brotando la emoción para que fluya la energía. Pero no necesariamente hay que llorar, hay personas que ríen, otros que no lo experimentan en el momento y después sí”, agregó.
“La gente empieza a percibir la realidad de una manera diferente. Se establece una comunicación inconsciente con uno mismo interno, con los otros externDurante la entrevista, Calo mencionó tres elementos para administrar la energía: la cantidad de conversaciones que tenemos, nuestros movimientos y pensamientos.
“El primer elemento tiene que ver con la cantidad de conversaciones que tenemos. No nos damos cuenta, pero cuando hablamos, criticamos, chusmeamos, estamos drenando energía. Por lo tanto, si pudiéramos administrar un poco nuestras palabras, hablar la mitad de lo que hablamos, prestando atención a lo que decimos, conservaríamos mucha más energía”, explicó.
“Lo mismo ocurre con los movimientos. A veces nos movemos demasiado porque aprendimos que tenemos que ser productivos, entonces estamos en constante movimiento. Si pudiéramos reducir todo ese movimiento físico que hacemos a la mitad también estaríamos reduciendo la energía que está en nuestro cuerpo”, continuó. os y con lo que nos rodea”, contó.

“El tercer elemento tiene que ver con disminuir la cantidad de pensamientos que se nos generan constantemente en nuestro cerebro. Eso quizá requiere un poco más de práctica, pero una forma interesante es empezar a prestar atención a la cantidad de cosas que hablamos durante el día”, aseguró.
-¿Qué le dirías a la gente de La Pampa?
-Estoy muy contento, tengo un cariño y un afecto muy especial con todos, siento que tengo muchos amigos en La Pampa. Hay gente que quiero y me quiere mucho, eso me pone muy feliz.
Para el mes de octubre, el especialista en desarrollo personal tiene planificado una formación en sabiduría ancestral. Será en su mayoría en formato virtual y también habrá cuatro días con formación presencial. “Se dan una serie de prácticas y herramientas para que descubras y experimentes que pasa con eso. No tiene que ver con algo que tenés que creer, sino experimentar”, explicó. Para más información: www.calo.com.ar

“Comencé a trabajar virtual con la pandemia, y los resultados fueron iguales a los casos presenciales, quedé satisfecho y agradecido”, aseguró sobre su modalidad de trabajo.
-¿Cómo te gusta que te recuerden después de cada paso en cada lugar, que te gusta dejar en la gente?
-Yo creo que recibo de la gente lo que le dejo a la gente, tiene que ver con mi presencia. Cuando yo estoy con la gente en las sesiones yo estoy con cada uno ahí presente, brindándoles todo lo que tengo en pos de que esa persona pueda contactarse con ella misma. Yo creo que lo que me llevo de la gente es exactamente lo mismo, porque cuando yo entrego el cien por ciento, siento que recibo el cien por ciento de la otra persona.
Tiene que ver con una explicación mística, que cuando no entregamos el cien por ciento no recibimos nada a cambio, pero cuando entregamos todo y nos vaciamos es como si hiciéramos el espacio para recibir del otro. Cuando estamos en reciprocidad estamos constantemente dando y recibiendo, estamos en equilibrio.

Al finalizar la entrevista, aclaró que las palabras son un recorte de la realidad. “Las palabras son un recorte de la realidad, y quizá que lo que yo dije no puede retransmitir ni el uno por ciento de la experiencia, entonces le diría a la gente que no se guie solo por las palabras, sino que se guie por su propia experiencia, y que la valide. Si la experiencia no es positiva que busque otro camino, pero que no se guie por las palabras sino por la experiencia. Hay que hablar sobre nuestra propia experiencia, ser original. Porque lo que repetimos es una copia y no tiene fuerza”, finalizó.