El Gobierno nacional anunció este lunes la entrega de un bono de $18.000 para trabajadores sin ingresos formales, de casas particulares y monotributistas y otra ayuda de $12.000 para jubilados y pensionados, para compensar el impacto de la inflación sobre esos sectores vulnerables de la población. También anticipó para las próximas semanas la puesta en marcha de una convocatoria para discutir un mecanismo de captura de parte de la renta inesperada de las grandes empresas generada a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Los anuncios fueron realizados durante un acto celebrado esta tarde en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, encabezado por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). El Gobierno nacional busca «garantizar que el impacto de la inflación no recaiga en el bolsillo de los argentinos y fundamentalmente en los sectores más vulnerables», dijo el Presidente al anunciar un conjunto de medidas para fortalecer los ingresos. «Hay una urgencia en los sectores más postergados de la sociedad», sostuvo Fernández, tras lo cual aseguró que esto no significa desentenderse de los trabajadores formales, que están en una etapa de reapertura de discusiones paritarias. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). Sobre el proyecto que enviarán al Congreso, el jefe del Estado pidió a los sectores «que han tenido una ganancia extraordinaria que contribuyan, que colaboren con su aporte para ayudar a los que han quedado más postergados». “Queremos pedirle a los que han tenido una ganancia extraordinaria que contribuyan a generar más equidad en el desarrollo argentino”, sostuvo Fernández. El ministro Guzmán, por su parte, dijo que se convocará “a distintos sectores de la sociedad para crear un mecanismo” que gravará la «renta inesperada producto de la guerra». Esto se enfocará en un conjunto de empresas con ganancias netas imponibles altas superiores a los 1.000 millones de pesos, que en 2021 fue de solo el 3,2% de las grandes compañías. Guzmán afirmó que el Gobierno nacional tiene como «objetivo central garantizar el crecimiento del poder adquisitivo de los ingresos en todo el espectro laboral y productivo» al anunciar un conjunto de medidas económicas junto al presidente Alberto Fernández. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). «Es necesario en primer lugar reforzar la política de ingresos y en segundo lugar trabajar en forma colectiva para diseñar mecanismos que logren evitar que este shock que vive el mudo y la Argentina tengan consecuencias desigualadoras y regresivas», afirmó el ministro tras asegurar que «este año la economía continúa recuperándose». En lo que respecta a las ayudas, el ministro detalló que el bono de $ 18.000 se dará en dos cuotas, en mayo y junio, mientras que la ayuda de $ 12.000 para los jubilados y pensionados será en una única cuota en mayo, que se sumará al bono de $ 6.000 que se está pagando a los que perciben hasta un haber mínimo ($32.630). De esta forma, se pagarán dos bonos de 9.000 pesos en mayo y junio a trabajadores sin ingresos formales, trabajadoras de casas particulares y monotributistas de las categorías A y B . Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). Según explicó el ministro, el refuerzo de ingresos para los trabajadores de entre 18 y 65 años será para «aquellos que requieren de la protección del Estado», por lo que «habrá criterios en términos del patrimonio que terminará de definir el conjunto de la población que se beneficie de este tipo de ingresos». En el caso del bono de $12.000 para jubilados y pensionados, el pago se hará en una única cuota para aquellos que reciban un haber de hasta $ 65.260 que, sumado al bono que están percibiendo los jubilados de la mínima, totalizará también $18.000. Esta medida de ingresos se suma a las políticas implementadas anteriormente de aumento del 50% de la Tarjeta Alimentar, incremento de las asignaciones y adelanto del paritarias.

El Gobierno nacional anunció este lunes la entrega de un bono de $18.000 para trabajadores sin ingresos formales, de casas particulares y monotributistas y otra ayuda de $12.000 para jubilados y pensionados, para compensar el impacto de la inflación sobre esos sectores vulnerables de la población. También anticipó para las próximas semanas la puesta en marcha de una convocatoria para discutir un mecanismo de captura de parte de la renta inesperada de las grandes empresas generada a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Los anuncios fueron realizados durante un acto celebrado esta tarde en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, encabezado por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). El Gobierno nacional busca "garantizar que el impacto de la inflación no recaiga en el bolsillo de los argentinos y fundamentalmente en los sectores más vulnerables", dijo el Presidente al anunciar un conjunto de medidas para fortalecer los ingresos. "Hay una urgencia en los sectores más postergados de la sociedad", sostuvo Fernández, tras lo cual aseguró que esto no significa desentenderse de los trabajadores formales, que están en una etapa de reapertura de discusiones paritarias. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). Sobre el proyecto que enviarán al Congreso, el jefe del Estado pidió a los sectores "que han tenido una ganancia extraordinaria que contribuyan, que colaboren con su aporte para ayudar a los que han quedado más postergados". “Queremos pedirle a los que han tenido una ganancia extraordinaria que contribuyan a generar más equidad en el desarrollo argentino”, sostuvo Fernández. El ministro Guzmán, por su parte, dijo que se convocará “a distintos sectores de la sociedad para crear un mecanismo” que gravará la "renta inesperada producto de la guerra". Esto se enfocará en un conjunto de empresas con ganancias netas imponibles altas superiores a los 1.000 millones de pesos, que en 2021 fue de solo el 3,2% de las grandes compañías. Guzmán afirmó que el Gobierno nacional tiene como "objetivo central garantizar el crecimiento del poder adquisitivo de los ingresos en todo el espectro laboral y productivo" al anunciar un conjunto de medidas económicas junto al presidente Alberto Fernández. Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). "Es necesario en primer lugar reforzar la política de ingresos y en segundo lugar trabajar en forma colectiva para diseñar mecanismos que logren evitar que este shock que vive el mudo y la Argentina tengan consecuencias desigualadoras y regresivas", afirmó el ministro tras asegurar que "este año la economía continúa recuperándose". En lo que respecta a las ayudas, el ministro detalló que el bono de $ 18.000 se dará en dos cuotas, en mayo y junio, mientras que la ayuda de $ 12.000 para los jubilados y pensionados será en una única cuota en mayo, que se sumará al bono de $ 6.000 que se está pagando a los que perciben hasta un haber mínimo ($32.630). De esta forma, se pagarán dos bonos de 9.000 pesos en mayo y junio a trabajadores sin ingresos formales, trabajadoras de casas particulares y monotributistas de las categorías A y B . Foto Julin lvarez (Foto: Julián Álvarez). Según explicó el ministro, el refuerzo de ingresos para los trabajadores de entre 18 y 65 años será para "aquellos que requieren de la protección del Estado", por lo que "habrá criterios en términos del patrimonio que terminará de definir el conjunto de la población que se beneficie de este tipo de ingresos". En el caso del bono de $12.000 para jubilados y pensionados, el pago se hará en una única cuota para aquellos que reciban un haber de hasta $ 65.260 que, sumado al bono que están percibiendo los jubilados de la mínima, totalizará también $18.000. Esta medida de ingresos se suma a las políticas implementadas anteriormente de aumento del 50% de la Tarjeta Alimentar, incremento de las asignaciones y adelanto del paritarias.

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El campo rechazó el anuncio del Gobierno para gravar «la renta inesperada» que generó el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia en las empresas nacionales. Según pudo reconstruir este diario a partir de consultas con voceros del complejo granario, desde el sector advierten que esta decisión presiona de manera directa a las terminales portuarias del Gran Rosario. «Faltan definiciones técnicas sobre quiénes aportarán, pero estarán incluidas las empresas exportadoras por su volumen de facturación», señaló a BAE Negocios Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC). Por el lado de las entidades que nuclean a los sectores de la producción y de la comercialización, señalaron que, ante este escenario, la industria trasladará sus costos a los productores.

En una conferencia de prensa, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciaron ayer que el Gobierno enviará en las próximas semanas un proyecto de ley al Congreso para avanzar en esta dirección. Guzmán remarcó que uno de los criterios para su puesta a punto será que la ganancia neta imponible real tiene que haber crecido en forma significativa durante 2022 respecto de 2021.

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Los exportadores de granos y subproductos sostienen que conforman un sector con una elevada carga tributaria. «Con la reciente suba de 2% en aceite y harina de soja aportamos USD400 millones adicionales, es hora que la política haga un esfuerzo», señaló Idígoras. Las entidades del sector del campo fueron más enfáticas: «Los exportadores readecuarán sus costos y los trasladarán hacia el eslabón primario», estimó Gabriel de Raedemaeker, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). El directivo señaló que, como esta cuestión se dirimirá en el ámbito legislativo, quedará ver cual será el rol de los diputados y de los senadores de la oposición.

En sus redes sociales, el director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, planteó que los precios internacionales de los granos tuvieron un incrementó mucho mayor que los costos de producción.

El economista puso como ejemplo un planteo de soja de primera en el norte bonaerense y el sur de Santa Fe, en donde, de acuerdo con sus cálculos, el margen bruto de la oleaginosa mejoró un 38% en relación con la campaña anterior. Consultado sobre este punto, De Raedemaeker sostuvo que deben añadirse otras variables a ese enfoque y no solo estar pensando en un cálculo simple para determinar las medidas.

«Depende cuál sea por un lado la ecuación propia de costos y también del cultivo, no es lo mismo producir trigo con los valores actuales de urea que hacer girasol o maíz«, destacó. Y agregó: «También hay que considerar la distancia a los puertos y los incrementos en el gasoil«.