Sirenas antiaéreas, explosiones, proyectiles y la masiva huida en automóviles de civiles por las calles de varias regiones se registraron en Ucrania tras la operación militar lanzada ayer por el presidente de Rusia, Vladimir Putin. En medio de la desesperación y el pánico, un argentino contó cómo fue dejar todo para huir y salvar a su familia.
Boris y Kristel trabajaban en Ucrania como misioneros de la Iglesia Adventista en un colegio religioso que posee un importante Campus.
Los D’Agostino habían viajado a Entre Ríos para visitar a su familia y estuvieron en Argentina hasta fines de enero para luego regresar a Ucrania.
Los rumores sobre una posible invasión rusa ya se escuchaban entre los ciudadanos. Por recomendaciones y tras hacer varias consultas, el pasado 16 de febrero decidieron abandonar Ucrania.
“Las noticias eran alarmantes. Afortunadamente, ese 16 de febrero conseguimos pasajes para Turquía y volamos ese mismo día hasta ver qué pasaba y cómo evolucionaba la situación”, contó Boris al medio entrerriano NuevaZona.
El argentino aseguró que “si (la situación) se calmaba, pensábamos volver a Ucrania. Pero no sólo que no se calmó, sino que se agravó todavía más”.
Según adelantó, “la semana que viene volaremos hacia Argentina”.
Esperanzado, expresó: “Esperemos que la situación mejore y no se agrave todavía más”.
FUENTE: MINUTO UNO