«Nunca soñé con ser presidente», confió con humildad el expresidente de Bolivia, Evo Morales, que recibió este viernes por la mañana el título de “Profesor Honorario de la Universidad Nacional de La Pampa”. Evo Morales Ayma brindó una charla virtual que se transmitió en vivo. «Fuimos de la cancha al sindicato. Así empezamos y al final llegamos a la presidencia», sintetizó.
Las autoridades universitarias resolvieron hacer la entrega virtual del título “Profesor Honorario de la UNLPam», según lo dispuesto por el Consejo Superior. Evo estuvo acompañado por diversos sectores y personalidades entre ellas la Madre de Plaza de Mayo, Norita Cortiñas, el Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, autoridades de la casa de estudios, y referentes de la comunidad Boliviana pampeana.
El evento no tuvo fines electorales sino que se trató de una actividad académica pospuesta por la pandemia, y realizada ahora de manera virtual, señalaron los organizadores.
El objetivo fue reconocer la trayectoria de Morales como defensor de los derechos humanos y de los pueblos originarios. Cabe recordar que Evo Morales fue derrocado por un golpe de estado el año pasado. Permanece refugiado en la Argentina desde el 12 de diciembre último. Fue elegido presidente en 2005 y reelegido en 2006 y 2014. El año pasado fue derrocado en un golpe de estado perpetrado por fuerzas policiales y el ejército.
La vicerectora Verónica Moreno encabezó el acto virtual. El rector Oscar Alpa envió saludos y se excusó por tener otra actividad paralela con la Secretaría de Políticas Universitarias. En primer lugar, se compartió un mensaje del rector de la Universidad de Córdoba, Francisco Tamarit, destacando el rol de la universidad pública y gratuita en el país y que el 94% de los encuestados por un relevamiento del CONICET avala que persista la gratuidad.
Por su parte, Moreno inscribió el nombramiento de Morales en el reconocimiento a las personalidades «vinculadas a la resistencia» y rescató el «testimonio de vida» del lider boliviano «puesto al servicio de la emancipación».
«Esto es para los pueblos originarios»
En una charla virtual, Evo agradeció el reconocimiento y lo dedicó a la lucha de «los pueblos originarios y milenarios de la Patria Grande».
Recordó que su primera experiencia escolar como niño aymará fue a los cinco años, cuando cruzó la frontera junto a su padre, que fue a trabajar a la zafra en Jujuy. Dijo que no entendía lo que decía la maestra, pero no se olvidó de que ella le acariciaba la cabeza. Contó que recién a los diez años fue a una escuela, cuando conoció la ciudad de Oruro.
Evo Morales contó que con su familia sobrevivía en el altiplano boliviano, donde no había presencia del estado. Hasta que emigraron para tratar de mejorar su economía. «Por eso ahora este reconocimiento me sorprende y es para los pueblos indígenas. Mientras haya injusticias, habrá lucha», afirmó.
También recordó su primera visita como dirigente sindical a la Argentina. Dijo que el público coreó «Olé, olé, olé, Evo, Evo…». «Me asusté. Pero después me gustó, lindo grito de guerra», confesó.
Evo reivindicó la época de su gobierno, el de Hugo Chavez en Venezuela, Lula en Brasil, Kirchner en Argentina. «Tengo esperanzas de relanzar el UNASUR. No necesitábamos a las Naciones ni a Naciones Unidas en ese momento. Los problemas se resolvían sin esperar que vengan del exterior. Nos hace mucha falta el UNASUR», señaló.
No se olvidó de homenajear a Néstor Kirchner. «Él decía que no éramos el patio trasero de Estados Unidos», rescató.
Repudió las políticas de la Alianza del Pacífico -que se creó para remplazar al ALCA que rechazaron en Mar del Plata- y el grupo de Lima que se formó para atacar a Venezuela. «Algunas potencias piensan que la soberanía del planeta es para esas potencias, sin tener en cuenta a los pueblos», lamentó.
En la parte final de la alocución, volvió al plano personal. «Nunca soñé con ser presidente. Salí del altilpano para sobrevivir», insistió.
Y relató que trabajaba con hacha y machete, se había comprado luego una motosierra, cuando le llegó el pedido de que fuera dirigente del sindicato cocacolero. «No quería ser dirigente. Una noche no dormí pensando si aceptaba o no sabiendo que iba a tener que dejar mi trabajo», confió, en tono intimista.
«Ahí empieza esta lucha sindical. Y ahí entendí las injusticias. La primera acción sindicial fue en el 81. (La policía) Narcóticos, del dictador García Meza, quemó vivo a un compañero porque lo acusaban de narcotráfico. Tenía 19 o 20 años, y para mi hasta ese momento el presidente era como el padre de todos. Fue la primera movilización. Fuimos de la cancha al sindicato. Así empezamos y al final llegamos a la presidencia», relató.
Al final, confesó que muchos le preguntan cómo llegó a la presidencia de Bolivia sin haber tenido formación académica. «Yo quería estudiar en Cochabamba. Pero en el 83 murió mi papá. No pude estudiar», dijo. Y respondió: «Llegué a la presidencia con la verdad y la honestidad».
Para despedirse, el expresidente boliviano abogó por la unidad e integración lationamericana para avanzar en las reivindicaciones y lograr transformacines estrucuturales. «De los errores salen las mejores lecciones. No pierdan las esperanzas», culminó.
Norita Cortiñas, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, manifestó una «alegría muy grande» por el reconocimiento a Evo y evocó que caminó junto a él en el barrio El Alto, de La Paz, cuando él era un joven sindicalista y nadie pensaba que iba a llegar a la presidencia de su país. También mencionó que luego Evo las acompañó en Argentina en sus marchas. Y que ella estuvo presente, con Pérez Esquivel, el día que asumió su primera presidencia.
«Fue emotivo e inolvidable. Dijiste que el agua y el petroleo era del pueblo a partir de ese momento. Te abrazo, te seguimos y te queremos», le dijo. «Venceremos Evo. Vamos a vencer, como decía el Che, hasta la victoria siempre», lo despidió con el puño en alto.
Por su parte, el representante del Movimiento Pampeano de Derechos Humanos, Darío Giavedoni, mencionó que a fines del año pasado convocaron a una marcha para repudiar el golpe en Bolivia. «Bolivia era un país donde las cholas no podían entrar a las oficinas gubernamentales. Eso se cambió rotundamente», indicó, en alusión a los cambios y al crecimiento social y económico que experimentó Bolivia durante las gestiones de gobierno del lider aymará.
Finalmente, reivindicó la lucha por los derechos de los pueblos originarios y abogó por revertir la «invisibilización» del grado de presencia que tienen en Argentina.
Fuente: El Diario de La Pampa.