Daniel Pérez, docente de la Escuela Agraria de Rivera, construye junto a su socio un KR2 de manera totalmente artesanal. Proyectan terminarlo a fin de año.
“Soy docente en la Escuela Agraria de Rivera y tengo que ver con el emprendimiento de Aguas Rolón. El costo de construcción es muy accesible con respecto a lo que es aeronáutica, vale lo mismo que un auto de gama media. En cambio, un avión terminado, en vuelo, vale alrededor de 30 mil dólares”, contó el vecino de la localidad de Rolón, Daniel Pérez.
Además, contó que “es un tema que viene de larga data, mi socio es piloto de planeador y tuvo alguna vinculación con la construcción del Pamperito, que es un proyecto de Santa Rosa. Desde hace 5 años que lo estamos construyendo”.
Explicó que el avión “aún está en el taller, en una etapa bastante avanzada, estimamos que para fin de año va a estar en algún aeroclub para hacer los primeros ensayos. Es un avión biplaza, con un motor de Subaru Legacy, de 135 hp, tiene una velocidad crucero de 270 km/h y el peso máximo de despegue es 650 kilogramos”.
“Compramos los planos de un KR2 de la versión de Eduardo Barros. Es un diseño americano, este hombre lo trajo a San Pedro, provincia de Buenos Aires, y le hizo algunas adaptaciones. Todo es construcción nuestra, maderas, fibra de vidrio, poliuretano e instalar el motor. Lo único que lleva aeronáutico es el instrumental, porque no hay otra opción que esa”, detalló Pérez.
“En el inicio la idea es ver que vuele, que eso es una satisfacción importante. En función de cómo vuele y demás, la idea es asistir a reuniones aeronáuticas que se realizan en el país. Esto es un hobby, lo hacemos en los ratos que disponemos extra laborales, con el tiempo que nos sobra, en vez de ir a mirar partidos de fútbol, nos vamos a pegar maderitas”, ironizó.
Aseguró que el avión tiene tanques de combustibles para volar aproximadamente cuatro horas. “Podríamos ir de Carhué a Buenos Aires ida y vuelta sin tener que reabastecer. Es un avión para hacer unas travesías medias”, ejemplificó.
“El mantenimiento tiene una diferencia entre la aviación experimental, como la que hacemos nosotros, y la aviación certificada. En esta última los mantenimientos se deben hacer en talleres habilitados a tal efecto y es muy costoso. El mantenimiento de un avión experimental lo hace uno en su lugar y con sus propios conocimientos, se hace a conciencia del que va a volar”, completó el vecino de Rolón.