El domingo que nació Chapulín López

Cuando el Rojo perdía 1 a 0, el juvenil entró en la cancha del Auriazul y en cuatro minutos dio vuelta la historia. «El Chapulín Colorado», fue título de la tapa de La Chueca al día siguiente, con una foto del chico de 15 años tapándose la cara. Hoy, todos conocen a Nicolás López como el Chapulín.

Compartir la Noticia en tus redes favoritas

El partido se encaminaba a un nuevo triunfo alboyense. Los dirigidos por Luis Arbinzetti ya habían ganado los dos primeros juegos de la Zona «D» y, como locales, vencían a Atlético Macachín 1-0 en su tercera presentación en el Torneo Provincial 2002.

Néstor «Mendu» Pérez había abierto la cuenta en el por entonces estadio de la Avenida Spinetto (hoy se llama Dr. Ramón Turnes) antes del final de la primera etapa. El complemento transcurría sin mayores sobresaltos, con All Boys defendiendo lo que tenía, ante un Rojo que contaba con figuras de peso como Marcelo Monge, Juan Ludueña, el Chaqueño Acuña y Daniel Simón, entre otros.

A tal punto Macachín tenía a todas sus figuras en cancha que el DT visitante, Adalberto Gordillo, decidió echar mano a su banco de suplentes cuando apenas quedaba un cuarto de hora. Y al primero que llamó fue a un chico de 15 años. Iban 31 minutos cuando Nicolás López pisó el pasto alboyense.

«La verdad es que había viajado sin muchas esperanzas de jugar. Recuerdo que había unos monstruos en el equipo y que yo era muy chico. Además jugábamos en la cancha de All Boys, con todo lo que eso significa, y entonces era difícil que un juvenil tenga minutos», repasa hoy López, de 33 años.

Con el 16 en la espalda, la cabeza llena de rulos y las vendas sobre las medias, el pequeño zurdo hizo su primer pique directo hacia el área local, donde Enrique «Lalo» Kistner, Pablo Alanís y Marcelo Costantino custodiaban el arco ocupado por Jorge Spallanzani. Las puertas parecían cerradas.

Pero a los 32 Ludueña envió un centro que se fue cerrando y López, por detrás de todos, sorprendió con un movimiento rápido para desmarcarse y poner la cabeza. Era la primera pelota que tocaba y Macachín lograba el empate.

«Al primer gol no me lo acuerdo mucho, pero sí al segundo», señala casi 17 años después el delantero, que había debutado en el Rojo a los 13 pero aún era un juvenil más en la Liga Cultural. «Antes del segundo gol recuerdo que Marcelo Monge, que era un animal, recupera una pelota increíble sobre el fondo de la cancha. Después su hermano Sebastián tira el centro, yo la paro en el área con la zurda y todo de derecha… Creo que cinco veces en toda mi vida debo haber tocado la pelota así con la derecha, porque la uso sólo para apoyarme», dice con una sonrisa el hoy referente del fútbol pampeano.

Cuando tuvo ese segundo contacto con la pelota, que significó el segundo gol del Rojo, iban 35 minutos; apenas cuatro después de su ingreso a la cancha. Macachín se fue ganador de Santa Rosa (2-1) aquel 15 de septiembre de 2002. Nicolás López, con 15 años y dos goles inolvidables, se llevó algo más.

El Chapulín

En 1970, 16 años antes de que Nicolás López naciera, el mexicano Roberto Gómez Bolaños, más conocido como Chespirito, creó una serie televisiva que parodiaba a los programas de superhéroes que eran furor en esa época: El Chapulín Colorado.

Torpe, inocente y hasta temeroso, el Chapulín (debía su nombre a una especie de saltamontes chiquito y de color rojo) acudía al llamado de los más necesitados para solucionar sus problemas, recurriendo a gestos y frases graciosas.

Aunque en menor medida que su producción hermana (El Chavo del Ocho), El Chapulín Colorado gozó durante décadas de una gran popularidad en toda América Latina, e incluso hoy pueden encontrarse capítulos originales o de su serie animada en la TV por cable.
¿Qué relación tiene la exitosa emisión mexicana con el 2-1 de Macachín sobre All Boys aquel domingo de septiembre de 2002? El superhéroe fue un pequeño vestido de rojo, que apareció cuando nadie lo esperaba para solucionar los problemas de su necesitado equipo.

«El Chapulín Colorado», fue el título de tapa de LA CHUECA del lunes 16, con una foto del juvenil y respondiendo a la pregunta que todos se hacían antes de que el personaje de Chespirito apareciera: «¿Y ahora, quién podrá ayudarnos?».
«A partir de ese día, para todo el mundo soy el Chapulín, especialmente fuera de Macachín. A cualquier lado que voy, y mucho más si tiene relación con el fútbol, soy el Chapulín López», cuenta el delantero, que hoy sigue transitando por las canchas de la Liga Cultural y trabaja en una imprenta.

«Ese día los festejos fueron espectaculares, principalmente porque le habíamos ganado nada menos que a All Boys. Mis viejos estaban enloquecidos, cuando llegamos a Macachín todos me abrazaban y me felicitaban… Y al otro día, cuando fui al colegio y salió en el diario lo del Chapulín, me quedó para siempre», recuerda Nicolás, que en la edición del día siguiente de LA ARENA se sincera en una nota: «Ahora en la escuela me dicen Chapulín».

Presentación

«No hay con que darle, cuando te pasa una cosa así contra un grande como All Boys, todo toma otra repercusión», explica López. «Lo que me pasó ese día fue hermoso. Son contadas las veces que se le gana a All Boys, y yo con quince años hice los dos goles en menos de cinco minutos. Siempre digo que fue mi carta de presentación en el fútbol», agrega Nico, pareja de Leonela y papá de Valentino (7 años) y Francesco (un mes).

«Un tiempito después de ese partido no fuimos con la Selección de los Juegos de la Araucanía a Temuco, en Chile, y yo era ‘el que le había hecho los dos goles a All Boys’. Esa Selección era un equipazo y el técnico era el Tuco (Edgardo) Leguizamón», suma el delantero, haciendo referencia al DT que en aquel Provincial 2002 dirigía a Pico FBC, el equipo que justamente eliminaría a Macachín y luego se consagraría campeón.
Al año siguiente, López -con su nuevo apodo- se fue a Nueva Chicago (jugó en Sexta y en Cuarta), para luego regresar a Macachín en 2004 y conseguir su mayor logro con la casaca del Rojo: el campeonato Provincial.

En 2005 siguió su carrera en Liniers de Bahía Blanca y en 2008 su destino fue Deportivo Madryn. Recién en 2011 volvió a Macachín, y en ese torneo vivió otro partido especial: metió tres goles, en su cancha, para ganarle 3-2 a All Boys. «Fue otra de esas tardes inolvidables», recuerda.

Un paso por Belgrano de Santa Rosa, otro por Huracán de Comodoro Rivadavia, unos meses en Independiente de Doblas y dos nuevos regresos a Atlético Macachín marcaron la carrera del Chapulín, que también incursionó en el Fútbol Playa (fue campeón de Circuito Patagónico con la selección pampeana) y que en este 2020 pudo ponerse sólo una vez la camiseta del Deportivo Alpachiri, antes de que la pandemia de coronavirus parara la actividad.

«El retiro seguramente va a ser en Macachín. No se cuándo, pero va a ser en mi club», añade el delantero, mientras idea su nuevo plan para dar un golpe más con su ‘Chipote Chillón’. «Tengo 91 goles con la camiseta de Macachín y quiero llegar a los 100…», cierra el Chapulín. No contaban con su astucia.

El nuevo «nombre»

Nicolás López, con 15 años, no puede creer lo que está sucediendo luego de marcarle su segundo gol a All Boys, apenas cuatro minutos después de haber ingresado. «El Chapulín Colorado» en la tapa de LA CHUECA cambió para siempre su nombre. Desde ese 16 de septiembre de 2002 es el Chapulín López.