“África siempre fue mi sueño, pero siempre fue muy complicado por una relación de costos, el pasaje es muy caro, y después por lo que dice la gente, que viajo sola, que viajar a África sola… Estaba viviendo en España, tenía un mes de vacaciones y dije ‘por qué no, es el momento’ y vine y ese mes de vacaciones se transformó en casi dos meses y quien te dice cuánto más”, inició la nota.
El motivo de Kenia fue un voluntariado para trabajar en una ong. Sin embargo, el destino hizo que no pudiera volver a su país de residencia y que tuviera que permanecer junto a la población africana. “Yo decidí venir a Kenia porque quería hacer un voluntariado, con los chicos, conocer cuál es la situación y el día a día de África. Generalmente mis viajes son así, me gusta interiorizarme en la cultura, con la gente; me puse en contacto con una organización española que justo tenían una Ong aca y lo organicé en 8 días al viaje. Es un orfanato donde llegué primeramente, estuve 8/9 días, y después mi idea era recorrer la costa y volver, pero con el coronavirus, el orfanato cerró sus pertas para visitantes y voluntarios para una cuestión que no se contagie nadie. Hay cuidadoras que quedaron adentro, los insumos no están, la salud es muy cara, si se puede evitar, se cierran puertas y se hace lo imposible. Desde ahí ya no pude volver, a España tampoco, asique quedé aquí”, relató.
Actualmente se está hospedando en un “hostel” y es la única huésped, aunque convive con muchos de los empleados del lugar. Si bien, como relata, llegó a África con presupuesto para sólo un mes, siente la necesidad de colaborar con la población local y por ello es que colabora con donaciones con los sectores más empobrecidos. Además relató que dado que Kenia vive en su mayoría del turismo, “hace 15 días que no trabajan, y por ende 15 días que no comen”.

“Si yo me voy dejan de trabajar asique estamos arreglando un precio conveniente para ambos y además no es lo mismo venir con un presupuesto para un mes y ahora no se cuánto me quedo, los empleados empezaron a vivir acá también, y para mi es hermoso porque vivo entre personas de África, el día a día, manejando la incertidumbre. (…) Estoy acá por algo, si no pude volver a España es por algo, tengo que encontrarle la vuelta y lo veo como una oportunidad y la idea es volver porque tengo trabajo, pero está cerrado hoy en día. Me comuniqué con la embajada de Argentina y con la de España y ninguna de las dos me puede dar una solución hoy en día porque no hay, entonces en este momento es quedarme acá y no enroscarme mucho”, manifestó.
Por último, hizo referencia a la realidad africana y señaló que “hay mucha pobreza, falta de recursos” y que “lo que para nosotros es básico como la higiene y quedarse en casa higiene”, allá es mucho más complejo. “Agua no tienen, tienen que buscar a 1 o 2 km de sus casas, si tienen casas. Muchos están en un cuadrado donde duermen, comen, o duermen todos juntos y otros duermen y otros no, y es un alto nivel de contagio. Comprarse un jabón y el alcohol en gel son lujos porque preferís comparte arroz. Y esto es el 70 u 80% de la población”, finalizó.